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DEADMAN

The Deadman Collection

Editor: DC: DC Universe, 2001
Guiones: Neal Adams, Bob Haney, Jack Miller, Arnold Drake, Robert Kanigher y Dennis O'Neil
Dibujos: Neal Adams, Carmine Infantino y George Tuska
Libro en cartoné (existe edición con estuche)  |  356 pags.  |  color  |  75
$

ISBN: 1563898497

El libro compila los comic books: Strange Adventures #205-216, The Brave and The Bold #79 y 86, Aquaman (Volume One) #50-52 (historietas seleccionadas), y Challengers of the Unknown #74.

 

No existe edición española de estos cómics.

 Cubierta de The Deadman Collection y del núm. 1 de Deadman, serie de DC que recopiló historietas del personaje en siete números en 1985. © N. Adams / DC


DEADMAN Y NEAL ADAMS. MARIDAJES EJEMPLARES, por Eduardo Martínez-Pinna

Plataforma de despegue de Neal Adams en los comic books, Deadman se adscribe al misticismo oriental del final de la década de los sesenta por sus historias plenas de intimismo donde se acentúa la soledad del héroe, sus dudas y su sentido de la existencia confiriendo al conjunto un conmovedor argumento.

El contexto editorial primario de Deadman. La publicación genérica Strange Adventures.

            Deadman es un personaje englobado en el Universo DC que vio la luz en la edición 205 del comic book Strange Adventures fechado en octubre de 1967. Los créditos de aquella primera historia, Who has been lying in my grave?, venían firmados por el guionista Arnold Drake y el dibujante Carmine Infantino, siendo el editor de la línea Jack Miller. Durante la década de los sesenta del pasado siglo, tiempos plenos de pacifismo y flores, música rock y amor libre, culto a la imaginación y a la filosofía oriental real o inventada, una serie que centrase su atractivo en los viajes astrales, en la reencarnación o en la trasmigración de las almas era algo que el público demandaba a cualquier manifestación del arte popular. Los editores de cómics con sus credenciales de custodios del folklore americano, o al menos de parte de él, dieron rienda suelta a esa solicitud pese a las reservas que sentían por un posible desacuerdo con la Comics Code Authorithy. Reservas suficientemente justificadas pues el protagonista era asesinado en las primeras páginas de la historia.

El serial de Deadman de once episodios (hasta el 216) engrosó la lista de sugerentes personajes que Strange Adventures había presentado a lo largo de su trayectoria, contando a partir de la segunda entrega, y hasta su cancelación, con los dibujos de un espléndido Neal Adams recién estrenado como ilustrador de comic books.

            Strange Adventures era un comic book antológico que se mantuvo en el mercado durante 244 ediciones, desde VIII-IX-1950 hasta X-XI-1973. Entre los personajes que contaron con serial en sus páginas figuran Chris K-L-99 (# 1 al 15), Captain Comet (9 al 49), Space Museum (104 al 161), Star Hawkins (114 al 185), Atomic Knight (117 al 160) o las más famosos con tratamiento de obra de culto, Animal Man con veintidós números entre el 180 y 201, Adam Strange desde el 217 hasta el final y, por supuesto, Deadman finalizado en el número 216 (I-II-1969). Contó con las atenciones gráficas de artistas de primera línea entre los que destacan de manera especial nombres como Steve Ditko, Mike Kaluta, Gil Kane, Joe Kubert, Gray Morrow, Mike Sekowsky, Murphy Anderson y Alex Toth, además de Adams.

            Entre los límites cronológicos de la Edad de Plata,1 DC mantuvo en el mercado diversas publicaciones tanto antológicas como específicas cuyo contenido mayoritario era la fantasía, lo sobrenatural o los personajes místicos, dentro de un desarrollo argumental y gráfico ajeno a la truculencia. En una somera nómina destacan de manera especial House of Mistery (321 números entre 1951 y 1983), House of Secrets (154 números entre 1956 y 1978, y que en su edición 92 fechada en junio de 1972 dio origen a una de las grandes obras de culto DC de todos los tiempos: Swamp Thing de Len Wein y Bernie Wrightson), Tales of Unexpected con 104 números entre II-1956 y I-1968, My Greatest Adventure con 85 ediciones entre los meses de febrero de 1955 y 1964 y Showcase pilar doctrinario de DC2 y que alcanzó 93 números entre III-IV-1956 y IX-1970. Entre sus páginas hallaron cabida variado paisanaje esotérico como Dr. Fate, The Spectre y Phantom Stranger, poseedores con el tiempo de títulos propios.

            El serial de Deadman, contenido en los números 205 al 216 de Strange Adventures, está enraizado con la Edad de Plata no sólo desde su cronología, sino desde su estética e ideología. Se identifica con el aspecto de renovación que muchos de los cómics de la época y editorial esgrimían como marchamo. Está realizado en la práctica totalidad de los episodios por un artista formado en esa corriente estilística, Neal Adams, autor todo terreno, capacitado tanto para la autoría de obras sindicadas y difundidas en los rotativos, como para la realización gráfica en soporte comic books, en magacines y incluso en ilustración, aunque su ámbito de creación también se extienda a otras actividades multimedia como la animación.

 

Strange Adventures, 205

Strange Adventures, 207

Strange Adventures, 211

Strange Adventures, 213

 

Neal Adams. El artista excepcional y el creador de Deadman.

            Neal Adams nace un 6 de junio de 1941 en Nueva York realizando estudios en la School of Industrial Arts de dicha ciudad. Su primera publicación aparece en Archie’s Jokebook Magazine # 41 en septiembre de 1959, un trabajo de una página. Pocos meses antes había sido ayudante no acreditado de Howard Nostrond para la tira diaria del western Bat Masterson (entre marzo y junio de 1959). Es autor de los dibujos de la historieta sindicada Ben Casey escrita por Jerry Capp y difundida por Newspaper Enterprise Association en rotativos tanto en formato tira diaria (26-XI-1962 a 30-VII-1966) como en página dominical (20-IX-1964 a 31-VII-1966). En este formato trabajó de “negro” en muchas obras destacando The Heart of Julliet Jones (para Stan Drake), Peter Scratch (Lou Fine) en 1966, Secret Agent Corrigan en 1967 para Al Williamson y Rip Kirby en 1968 para John Prentice. Durante el mes trascurrido entre el 3-III-1978 y 15-IV-1978 firma los créditos correspondientes al último mes de Big Ben Bolt, famosa soap opera iniciada un 20-II-1950 por John Cullen Murphy. En ella fuerza un final rocambolesco y atroz cual es el asesinato del famoso ex boxeador protagonista, homicidio acontecido en la gala de entrega de los Premios Nobel de la Paz.

            A partir de abril de 1967 es parte del grupo de dibujantes renovadores de Jim Warren en los tres magazines más famosos que esta editorial sacó al mercado pese a no prodigarse en exceso. Su producción es tan corta como brillante dibujando cinco historias en Creepy en los números 14, 15, 16, 32 y 75, dos en Eerie, 9 y 10 y una en el primer número de Vampirella.

            Como artista de comic books llega a trabajar en muchas de las editoriales que los publican: Archie, Pacific, Gold Key, Harvey, Charlton, Valiant, pero su estela de grande la imprime en Marvel y DC trabajando en ambas de modo simultáneo y como freelance, detalle poco frecuente en la época (finales de la década de los sesenta y principios de los setenta) pues las editoriales eran proclives a mantener a sus artistas en régimen de exclusividad. Pese a que su producción es más dilatada y en general más personal en DC, en Marvel es autor de cómics considerados obras de culto, cuando no maestras sin más paliativos. Destaca de manera especial su trabajo en The X-Men entre los números 56 a 65 (a excepción del 64), pero son muchas sus obras que han contribuido a hacer grande a Marvel en su llamada Fase II. Entre marzo y IX de 1971 inicia el serial de The Inhumans en Amazing Adventures dibujando sus tres primeros números. En este mismo título inicia, que no finaliza, la primera historia de otro personaje de culto de la editorial: Killraven. Concretamente en su número 18 fechado en mayo de 1973. Es el autor de la iconografía space opera de la guerra Kree-Skrull narrada entre las ediciones 93 y 96 de The Avengers, y está implicado en la transición de King Kirby a Big Buscema en The Mighty Thor al responsabilizarse de los dibujos de los números 180 y 181. En las revistas de Marvel deja su impronta en Dracula Lives (# 2) Savage Tales (# 4) y Savage Sword of Conan (# 14 y un story board en el 60), previo paso por su propio comic book (Conan the Barbarian) en su edición 37 fechada en abril de 1974. Curioso trabajo es el titulado Holocaust aparecido en la séptima edición del magazín Epic Illustrated en agosto de 1981 y que es en realidad una reimpresión de un comic book incluido en el disco de Eric Burden Mirage / Holocaust de 1972.

            A pesar de las excelencias gráficas del artista en Marvel –donde su cota estética se establece en los episodios de X-Men guionizados por Roy Thomas- es en su rival DC donde alcanza la gloria más merecida, gloria representada en el extraordinario rendimiento cualitativo que se acompaña de una gran prolificidad. Además de las historietas citadas en párrafos precedentes la nómina se completa con un dilatado rosario de comic books que lo ha hecho merecedor de la consideración de ser el tercer artista más creativo e influyente en este soporte, por detrás de Jack Kirby y Will Eisner, y antecediendo pesos pesados de la categoría de Carl Barks o de Harvey Kurtzman, según particular y sensato criterio de la web http://web2.chicagonet.net/~atlas/best10.htm (Atlas Comics Presents The Top 100 Artists of American Comic Book) que se basa en el análisis de la técnica (entiéndase por ello la expresividad corporal, el uso de luces y sombras, la unicidad de su estilo o las influencias que generan o han generado en otros dibujantes), la capacidad narrativa, el talento como expresión de creatividad y finalmente la longevidad.

            Los comienzos de Adams en DC vienen referidos a las insustanciales series Adventures of Jerry Lewis (# 106 a 109 entre VIII-IX-1967 y II-III-1968) y Adventures of Bob Hope, de prácticamente las mismas fechas, además de su intervención en revistas antológicas como House of Mistery (178, 179 y 186 de I-1969 a V-1970), Our Army at War (182, 183 y 186, entre julio y noviembre de 1967 para culminar en el 240 fechado en I-1972) o Star Spangled War Stories en las ediciones 134 (IX-1967) y 144 (V-1969). Otros iniciales contactos con la fantasía superheroica son los correspondientes a las entregas 20 a 22 de Teen Titans (IV a VIII-1969) o World Finest Comics 175 y 176, de mayo y junio de 1968.

            Su primer trabajo de envergadura es The Spectre, serie que alcanzó 10 ediciones y de las que Adams pergeña desde la segunda hasta la quinta entre enero y agosto de 1968 iniciando desde ese trabajo una ascensión prolongada en éxitos y prestigio que ve su continuidad en Deadman, en las series en donde lo sigue utilizando (Aquaman y Challengers from the Unknown) y en The Phantom Stranger (# 4, XII-1969) para finalizar con sus realizaciones en las publicaciones más famosas. La primera mención de estas corresponde al antológico The Brave and the Bold, en la que con guiones de Bob Haney dibuja las ediciones comprendidas entre la 79 (IX-1968) a la 86 (XI-1969), además de la 93 y la 102 en enero de 1971 y julio de 1972 respectivamente, cuando el genérico versaba sobre Batman haciendo equipo con variados personajes de DC. Entre abril de 1970 y mayo de 1971 firma su obra más conocida, y una de las mejores: Green Lantern / Green Arrow (realmente el nombre de la colección era Green Lantern), núms. 76 a 89, con guión “relevante” de Dennis O’Neil que se prolongó en tres back ups contenidos en Flash 217 a 219 (VIII-1972 a I-1973). La nómina de éxitos se completa en las dos series más famosas de Batman, Detective Comics, con actuaciones alternas comprendidas entre el 369 (XI-1967) y 410 (IV-1971) y Batman, entre la 219 (II-1970) y 251 (V-1973) que incluye la famosa saga de Ra’s Al Ghull, todas ellas con guión de O’Neil. Todavía realizaría Adams en DC dos curiosas y encomiables obras que comienzan con una revitalización de una especie de héroe hispánico llamado El Diablo en los números 12, 13 y 15 del antológico Weird Western Tales, y un cómic gigante (Superman vs. Mohamed Ali, 1978) que narra un hipotético combate de boxeo entre un Hombre de Acero sin poderes con el campeón Mohamed Ali. Historia de gran significación personal pues fue el mismo Adams el impulsor de que DC reconociera en Jerry Siegel y Joe Shuster a los padres fundadores del mito, luctuoso litigio que finalizó con el abono de una modesta pensión a los olvidados fundadores del género superheroico y una acreditación en primera página en cada cómic de Superman editado a partir del momento.

            En 1971, Adams funda junto a Dick Giordano la editorial Continuity Comics para la que ha rendido no sólo una acusada insolvencia de trabajos (Armor, Captain Power, Revengers, Knighthawk, Megalith, Valeria the She Bat, Cyberrad, Hybrids…) sino lo que es más grave de un valor artístico discutible, todos ellos desconocidos en España. Un final desventurado para uno de los más grandes artistas que han dado los cómics estadounidenses.

 

Strange Adventures, 215

The Brave and the Bold, 79

The Brave and the Bold, 86

Deadman, 4

  notas                                                                                                                                             leer parte 2 >

1 Para Overstreet (concretamente The Big Big Overstreet Comic Book Price Guide #34, V-2004) la Edad de Plata es la época comprendida entre 1956 y comienzos de la década de los setenta. Pero esta afirmación puede ser objeto de ciertas matizaciones. En Marvel, el comienzo de la Edad de Plata requiere como hecho catártico la aparición de Fantastic Four. El final de una época se anuncia como la conjugación de una constelación causal entre los que destacarían factores como el abandono de Kirby y su posterior regreso a DC, la cancelación por bajas ventas de series como Silver Surfer, X-Men, Nick Fury, Dr. Strange, o el fracaso en la distribución de publicaciones más prestigiosas y tipo magazín como The Spectacular Spider-Man. El inicio de la llamada Fase II (entre 1970 y 1978) coincide con el asentamiento de las grandes figuras Marvel que colaboraron en la fijación de su universo, Buscema, Romita o Colan, la incorporación de talentos vocacionales como Smith, Gulacy o Starlin y la dirección argumental, y en algún tiempo editorial, con evidente ensanchamiento de sus márgenes en manos de Roy Thomas.

Pero en DC no hay movimiento de catarsis al final de los sesenta. Su producción se mantiene tanto en su temática superheroica como en otras alternativas. Las grandes obras de los setenta se salvaguardan como clásicos brillando con especial intensidad el paquete ajeno a la fantasía superheroica (en referencia a la franquicia de Tarzan y la cosmología de Edgar Rice Burroughs con gran protagonismo gráfico de Joe Kubert y otras luminarias como Chaykin, Kaluta u Orlando, dilatado entre 1972 y 1977. También: Swamp Thing de Wein y Wrightson, entre 1972-74, para culminar con The Shadow de O’Neill y Kaluta entre 1973-74). Este compacto grupo de obras se ve reforzado por el indiscutible derroche de creatividad de Adams y Kirby (principalmente en la obra que genéricamente se ha titulado en la posteridad The Fouth World, que incluye cuatro series que se editan entre 1970-74), que todo hay que decirlo no se mantuvieron demasiado tiempo. La gran catarsis (y negativa) de la editorial aconteció en verano de 1978 cuando Warner Communications, la compañía madre de DC, redujo en casi la mitad la publicación de sus cómics por motivo de ventas deficientes. La editorial no renacería hasta entrada la siguiente década.

2 La importancia de Showcase es tan extraordinaria que bien merece un apartado propio. En su número 4 de IX / X de 1956 dio comienzo oficial la Edad de Plata con la aparición de un nuevo Flash y la visualización de la velocidad luz a cargo de Bob Kanigher y Carmine Infantino. La sexta edición presentaba a Challengers of the Unknown por obra del tándem Joe Simon y Jack Kirby. El 17 y el 22 muestran a Adam Strange y al nuevo Green Lantern (John Broome / Gil Kane) mientras que las ediciones 30, 34 y 37 hacían lo propio con Atom (Gil Kane) Aquaman y Metal Men. Joe Kubert, con guiones de Bob Kanigher rendía importantes historias de sus personajes emblemáticos Sargento Rock y Enemy Ace en los números 45 y 57 respectivamente. El esotérico y remozado Dr. Fate, The Spectre (Murphy Anderson) y Phantom Stranger (Neal Adams) tuvieron sus primeras nuevas actuaciones en las ediciones 55, 60 y 80. Los números 77 y 78 (IX y XI de 1968) publican las primeras apariciones de dos personajes realzados por la división Vertigo de DC y publicados recientemente por Norma Editorial: Angel & Ape y Johnny Double.

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   [ © 2005 Eduardo Martínez-Pinna, para Tebeosfera, 050205 ]