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GOLDEN CH@T   /  6

Carlos M. Federici

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Autorretrato de Alex Raymond, realizado alrededor de 1946.

Aviso promocional de Agente Secreto X-9, guionada por el célebre Dashiell Hammett. Es notoria la inclinación hacia el estilo de la ilustración de revistas populares (pulps), todavía predominantes en los años treinta.

Caricatura de Alex Raymond, realizada de memoria por su hermano Jim en 1941, cuando Alex era ya un artista reconocido. De pie, a la izquierda, observando atentamente al “genio trabajando”, está el tío de ambos, Larry Crosley, quien aportaba ideas a Alex para la historieta Flash Gordon. “Riese”, el gran danés de Raymond, dormita en primer plano, a la derecha.

A pesar de haber sido concebida como una respuesta a la exitosa Buck Rogers, Flash Gordon (1934), tenía más en común con la fantasía y los cuentos de hadas que con la ciencia ficción. El mediocre guión de Don Moore no se equiparaba a las magistrales ilustraciones de Raymond. Este cuadro pertenece al período más inspirado de su trayectoria, durante los años treinta. En la década siguiente, la técnica del ilustrador se depuraría, haciéndose más “naturalista”, pero la grandiosidad visual quedaría en el pasado. [Viñeta extraída de la edición en italiano (Garzanti, 1972)].

En el apartado dedicado a la “Historia y desarrollo de la historieta” del libro El dibujo a través del temperamento de 150 famosos artistas, de Enrique Lipszyk (©1953), se reseñaba el Flash Gordon de Raymond por comparación con otro clásico del cómic de ciencia ficción, Buck Rogers, que en su inicio ilustrara Dick Calkins, “con menos calidad en la ilustración, pero con más fantasía”.

Ya en el núm. 2 de Patoruzito, del 18 de octubre de 1945, estaba desarrollándose una aventura de Flash Gordon, lo cual indica que la célebre tira de Raymond fue una de las que inauguraron la recordada publicación argentina, junto a otras historietas que también habrían de concitar las preferencias de los lectores durante más de una década: El Joven Capitán Marvel, ilustrada por Mac Raboy (quien casualmente habría de heredar más adelante el Flash Gordon dominical), Bruce Gentry, de Ray Bailey, Connie, de Frank Godwin, y varias producciones argentinas de calidad, entre las que se destacaba Vito Nervio, ilustrada primero por el uruguayo Cortinas y posteriormente, en su etapa más reconocida, por el maestro Alberto Breccia

El libro Arte y Ciencia de la Historieta (de S.W. Tencer, sin fecha en créditos), editado por Hobby a fines de la década de los cuarenta en Buenos Aires (uno de los mejores tratados didácticos sobre el tema que tuve ocasión de leer, además de pionero en esta disciplina, y aún no viciado por el “intelectualismo” que veinte años después sería norma en los autores especializados), se servía de las ilustraciones de Raymond y de las de otros maestros como Foster, Hogarth y Wunder para pautar las cualidades de la buena narración en imágenes. El hecho de que se omitieran los textos, para concentrarse únicamente en lo gráfico, aportaba una cuota de “misterio” que, al menos en mi caso, sumaba otro ingrediente para la fascinación, a los 8 ó 9 años de edad, como por entonces contaba.

Jim de la Jungla era la historieta que aparecía en el Album Pif-Paf núm. 87, publicado por la editorial “Tor”, de Buenos Aires, en marzo de 1956. Esta revista, de formato pequeño y apaisado (170 x 125 mm), impresa en forma basta, en papel obra, en monocromático, con excepción de las cubiertas y un pliego interior, poseía sin embargo un inclasificable encanto, que la convierte hoy día en codiciado objeto de coleccionista.

También los Big Little Books incluyeron al selvático héroe de Raymond entre sus numerosos y celebrados personajes.

La pareja protagónica de Rip Kirby: el apuesto investigador y su rubia “novia eterna”, Honey Dorian, dos fisonomías que llegaron a adquirir categoría de clásicos. Fueron incontables las imitaciones que se hicieron de uno y otra, aunque sin lograr conferirles jamás el distintivo “toque Raymond”.

 

  Carlos María Federici  (Montevideo, 1941) es autor de seis novelas, un par de colecciones de relatos de ciencia ficción y ficción detectivesca, también de diversos cuentos, artículos y trabajos periodísticos, recordándose su participación como estudioso de la historieta en Balazo. Su obra ha sido traducida a varias lenguas y le han sido otorgados galardones en certámenes literarios nacionales e internacionales. Para contactar, haga clic aquí.


 [ © 2004 Carlos M. Federici, para Tebeosfera 040831 ]