Saga de humor protagonizada por el famoso gato negro "Felix the cat", con disputada autoría entre Pat Sullivan, dueño del estudio, y Otto Messmer, su principal animador.
El personaje debutó en el corto de animación Feline Follies (1919) del estudio Sullivan, al que siguieron 174 cortos más entre 1919 y 1930, periodo en el que fue extremadamente popular, como atestigua su elección como imagen para las primeras pruebas de emisiones televisivas de la NBC en 1928. Posteriormente se realizaron varias series de televisión, Felix the Cat (1958-1961), The Twisted Tales of Felix the Cat (1995-1997) y Baby Felix (2000-2001), y dos largometrajes animados, Felix the Cat: The Movie (coproducción entre EEUU, Alemania y Hungria de 1988) y Felix the Cat Saves Christmas (2004), estrenada en video.
En 1923, el estudio Sullivan produjo también una serie de tiras de prensa dibujada por Otto Messmer hasta su retiro en 1954, tras lo cual le sucedió su ayudante Joe Oriolo hasta su cancelación en 1967.
Tras varios años de ausencia en los periódicos de EEUU, el personaje volvió en 1984 en una nueva serie de tiras de prensa firmada por los hijos de Mort Walker, los hermanos Brian, Morgan, Greg y Neal, firmando como “The Walker Brothers”, de protagonismo doble entre Betty Boop de Max Fleischer y Félix. La serie se publicó entre 1984 y 1988.
Desde 1946 se publicaron comic books con material inédito de Felix the cat, que obtuvo su propia serie de tebeos en febrero de 1948. A través de distintas editoriales (Dell, Toby, Harvey y nuevamente Dell) la colección continuó publicándose hasta 1965. Los sobrinos de Félix, Inky y Dinky, también tuvieron su propio comic book, con 7 números publicados entre 1957 y 1958.
En Italia, el personaje fue conocido inicialmente como "Mio Mao" en Corriere dei Piccoli en 1924, y también en alguna versión apócrifa como la de Guasta para Il popolo di Roma en 1931. En los años 60 y 70, el editor italiano Renato Bianconi publicó infinidad de historietas de Félix realizadas por autores locales como Sandro Dossi o Alberico Motta y dirigidas a un público exclusivamente infantil, tanto en Soldino como en su propio título Gatto Félix (1962) que llegó a publicar 296 números.
En 1992 la compañía Felix Comics Inc. reanuda la producción de historietas de Félix en su país de origen: a lo largo de los años 90 editaron 20 números agrupados en tres colecciones distintas, y entre los años 2000 y 2005 publicaron otros 14 tebeos de Félix como números individuales. En 2002, Dark Horse editó un volumen de casi 100 páginas titulado "Felix the Cat´s Greatest Hits", compuesto de historietas modernas de Félix.
En España el personaje tuvo varias traducciones e imitaciones, con diversos nombres. En sus inicios fue "Paco Morronguis" en el semanario Pinocho (1925) y "Periquín", y también "Perico" o "Periquito" en los cortos de animación, lo que llegó a convertirse en el apelativo habitual de los seguidores del club de fútbol Espanyol (aun vigente), gracias a los chistes de Castanys para el semanario satírico-futbolístico El Xut (1922) y otros como El Látigo deportivo (1930). Asi, la editorial Marco publicó la cabecera Periquito (1927), en cuya portada aparecían historietas de un trasunto de Félix, algunas copiadas de ediciones anglosajonas y otras realizadas por diversos autores españoles.
Mas adelante se le conocería ya por su nombre original, en la traducción de las historietas de Messmer en Jeromín (1929) y Pichi (1930) con el titulo "Hazañas del gato Félix". La serie se denominó ya "El gato Félix" o "Félix el gato" en traducciones posteriores, como las de Bruguera, Semic, Pala y New Comic, así como en las mexicanas de Ediciones Alegría, Novaro, Ediciones Recreativas, Macc y Colmex.
En Francia hubo también una versión apócrifa del personaje realizada por Léon Mercier para Opera Mundi en 1956, que apareció en varios diarios y revistas: France-Soir, la Maine Libre, la République du Var y Hurrah!.
En Alemania, el semanario Felix, lanzado en 1958 por Bastei Verlag reeditó inicialmente el material de los comic books norteamericanos del personaje, que luego fue sustituyendo por historias de producción propia, muchas realizados por autores españoles a través de agencia. En los últimos años de la revista (que duró más de 1.100 numeros, hasta 1981) Félix y sus sobrinos vieron sus diseños fuertemente modificados, no pareciéndose en nada a los originales.